lunes, 27 de julio de 2009

un poema más de Paul Celan

No es ya
esa
gravedad, cayendo
a veces contigo
en la hora.
Es
otra.

Es el peso que retiene el vacío
que iría
contigo.
Como tú, no tiene nombre. Tal vez
seáis lo mismo. Tal vez
un día también tú me nombres
así.








[de La rosa de nadie, 1963]

14 comentarios:

Manolo Arana dijo...

tal vez.


(qué bueno el celan)

Susana dijo...

Cómo me ha gustado este poema! Cómo accede a la expresión de lo directamente inefable, de ese peso, del que habla, sin materia. Sencillo pero implacable. La gravedad de lo etéreo "que retiene el vacío". Se culmina con el pensar así de alguien, nombrarlo para que vuele... No se me ocurre una forma más tangible y liviana. Gracias!

(Blogger me pide "quise"; ¿un pedazo de Celan se les coló?)

raúl quinto dijo...

Manolo,

sí que es bueno, igual que verte por estos agujeros. un abrazo.




Susana,
Celan tiene unos poemas de amor brutales, como este. A veces lo transparente no está en lo más obvio, a veces la claridad no está en el discurso normalizado. Cuidado con blogger que nos vigila a todos.

MARIEL dijo...

Si el peso retiene el vacío en el que me iría con el otro, ¿ese peso es el mío, el mío que me afirma como sujeto, para que el otro pueda nombrarme así como yo lo nombro, algún día? No lo sé, Raúl. Celan es un gatillo.

raúl quinto dijo...

tal vez el peso del que nos habla sea un peso sin masa ni cuerpo, ni siquiera un peso con sujeto o si acaso el peso de ser-el-otro, el ser amado. ante eso no hay gravedad ni ley física que pueda hacer nada...

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Preciosísimo

rubén m. dijo...

"La rosa de nadie", qué libro más increíble, inasumible, como ese vacío.

un abrazo

raúl quinto dijo...

la verdad es que no podría decirte qué libro de Celan prefiero... demasiada poesía en ese tomo fucsia.

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Dan ganas de ser el nombre que no está y que te nombra.

raúl quinto dijo...

seguro que alguna vez has tenido ese peso intangible...

Stalker dijo...

Celan con este calor insoportable: vitamina superlativa, lo que el cuerpo necesita.

Ya sólo necesitamos un Vallejo y una Dickinson para saltar el verano.

raúl quinto dijo...

Curiosamente Celan es el poeta que más veces se ha asomado a este blog, y las que le quedan... y fíjate por dónde la Dickinson es la poeta que más estoy (re)leyendo este verano: qué grande.

María dijo...

quizás,
tal vez...

raúl quinto dijo...

maría,

bienvenida al interior del vértigo, tal vez, sí, cuando quieras esta es tu casa.