jueves, 18 de junio de 2009

un poema de Alejandra Pizarnik

una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo

la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos






[de Árbol de Diana, 1962]

28 comentarios:

rubén m. dijo...

Ésta es una de esas cosas que te dejan aplastado. Qué cuatro versos. Los de la rosa los recordaba, pero no la primera parte.

brutal

Stalker dijo...

Celebro que últimamente te haya dado por los clásicos, Raúl. No de otra manera de puede describir esta brillante fulguración...

Hoy estuve pensando en buscar los diarios de Pizarnik, que no he leído. Llego aquí y encuentro esto: quizá es una señal que me indica que debo leerlos.

Salve

rubén m. dijo...

Yo los tengo, Stalker. Aunque no los he leído de pasta a pasta, son muy angustiantes. Es progresar desde la inocencia de la juventud a una impenetrable violencia, silencios inabarcables, mensajes cifrados y crueles hacia ella misma. Mucho más dolor que poesía.

Pero sigue la señal. Confío en las premoniciones: muchas veces sueño que empiezo a leer algo (la penúltima vez, Góngora) y cuando obedezco me siento bien y descubro algo.

Salut!

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Ella es una de mis tres dulces atormentadas Plath, Pizarnik, Zürn. Quizás sea necesario todo ese sufrimiento para que salgan esos versos. Quizás haya que estar loco. Da miedo pensar en ello.

raúl quinto dijo...

rubén,

estos cuatro versos resumen tantas cosas... en el fondo son otra forma de afrontar el ángel de Rilke ¿no crees?

raúl quinto dijo...

stalker,

hay veces en que es necesario dejar las cosas claras y regalar a los visitantes algo que de verdad cruja por dentro... este poema, como el de Celan del otro día, es un poema de los pocos que metería en una caja para llevarme a una isla desierta, es uno de "mis" poemas. Y no está de más compartirlo.

Y sí, debes hacer caso a tus sueños, a tus corazonadas, a veces sólo tenemos esa guía.

saludos.

raúl quinto dijo...

Esther,

a mí la Plath no me termina de poner mucho pero Unica Zurn es una de mis obsesiones, tremendo.

No creo que haya que estar loco para crear, pero sí que tiene que haber un ligero desequilibrio, una extraña insatisfacción que empuje... aquí se habló largo y tendido sobre ese tema hace unos meses, si te interesa lo que se dijo:

http://raulquinto.blogspot.com/2008/11/la-rosa-del-granjero-de-australia-adolf.html



un saludo.

rubén m. dijo...

Otra forma de afrontar el ángel de Rilke... crear lo terrible con la propia mirada, exprimir de la belleza el terror. Y esa mirada desde las alcantarillas.

raúl quinto dijo...

mirar una rosa (la belleza) hasta que duela

matías miguel clemente dijo...

Estoy más que de acuerdo con la apreciación de Rubén. "Crear lo terrible con la propia mirada" es además el salvoconducto para hacer lo que propone Pizarnik. Lo terriblemente terrible y lo terriblemente bello. bsss

Pucelle aux Petites Manches dijo...

Tremendo.

Me trajo a la memoria Camus, que en realidad nunca se me va. Con "Noces", "L´été" y también "L´homme révolté"; y algo así como "La verdadera rebelión (...) es no dar la espalda a la naturaleza, no sertir vergüenza de la belleza".

Saludos,

Martha

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Desde luego que Plath no tiene ese lado erótico oscuro de Pizarnik. La homoxesualidad de Alejandra la predisponía a ello. Su necesidad de desvelar... su frustración. La poesía de Plath, creo yo, es más la insatisfacción, el fracaso -el de su matrimonio, la infidelidad-. Escuchar a Plath hablar, reir, explicarse... ver la vitalidad que desprendía su cuerpo, una chica alta,guapa, inteligente, dulce... pensar que fue capaz de dejar el desayuno a sus hijos y después, irse a la cocina y meter la cabeza en el horno, es bestial. A uno le mueve por dentro -será morbosidad-, ¿qué tenía esa mujer en la cabeza?

Unica era otro tema. Todavía se me ponen los pelos como escarpias cuando recuerdo Primavera sombría. Literatura feroz.

raúl quinto dijo...

matías,

cómo me alegra verte por estos agujeros otra vez, es una alcantarilla agradable para otear el mundo, ¿no?

un abrazo.

raúl quinto dijo...

martha,

ciertamente hay alguna conexión con esa frase de Camus, aunque yo soy de los que juraría mi cargo de ministro sobre este poema. Sus cuatro versos son como un mandamiento inexorable para mí.

un beso.

raúl quinto dijo...

esther,

yo es que no soy muy dado ha dejarme arrastrar mucho por el poder una biografía, es cierto que a veces sirve como cebo para adentrarse en su obra, pero al fin y al cabo lo importante sigue siendo esta última. La biografía de Plath es muy sugestiva pero su obra nunca me ha enganchado... aunque reconozco su valor y entiendo su mito.

había quien decía que lo de la plath era casi una religión...

matías miguel clemente dijo...

Más que agradable, Raúl, visita obligado cada día. Un besazo fuerte.

Arturo Borra dijo...

Raúl, gracias por traer esta maravilla de Pizarnik por aquí. Es ella quien pulveriza las rosas, con su condensación endiablada, con su palabra desgarrada y su dolor a tientas.
Hermosa pulverización... entonces.
Un abrazo,
Arturo

raúl quinto dijo...

arturo,

bien hallado en esta pulveración común. Gracias a ti por compartir mi entusiasmo por este poema.

un abrazo pizarkiano.

Portinari dijo...

Qué cuatro versos Raúl. Pizarnik me gustó desde el primer momento en que la leí, y cada vez que la leo más me introduzco en ella.

La primera postura creo que es la más fácil; decís por ahí "la belleza hasta que duele", a mí me recuerda a morder la manzana. Correr el riesgo y tirarse de frente al vértigo.

raúl quinto dijo...

portinari,

estos cuatro versos son el vértigo visto desde dentro del vértigo, si continúas adentrándote en pizarnik el descenso irremediable te arrastrará una y otra vez.

un beso.

MARIEL MANRIQUE dijo...

Raúl, gracias por resucitar a Alejandra. Alejandra que te toma del cuello y no te suelta y te hace ir siempre hasta el fondo. Hasta el fondo, decía. Hasta la pulverización. "Tú eliges el lugar de la herida/en donde hablamos nuestro silencio/tú haces de mi vida/esta ceremonia demasiado pura". Estas son mis cuatro líneas de Alejandra para la isla desierta.Y su condesa sangrienta, su exquisita y brutal Erszébet Báthory, que tortura hasta la muerte educadas doncellas vírgenes para beber su sangre. ¿Cómo puedo extasiarme de esta forma ante la descripción del horror? ¿Como puede convertir Alejandra un instrumento de tortura como la virgen de hierro medieval en un espasmo íntimo que te violenta y te encandila? Poder pesquisar y detectar la belleza hasta en el crimen, eso sí es haber pisado el fondo lamiendo la sangre. En la contemplación de la rosa desde la alcantarilla hace del gesto minúsculo una revolución; en la contemplación del crimen desde el trono hace del espectáculo una miniatura refulgente. Ejercicios inversos de un ojo al que la extrema vibración de la vida le resultaba insoportable. Escribo esto y tengo el ojo de Rubén al lado. Un perturbador placer pasearse por tu territorio de vértigo (estoy acunando la liebre muerta, me está susurrando cosas que ya te contaré al oído).

raúl quinto dijo...

Mariel,

no he tenido que resucitar a Alejandra porque esta nunco murió. Esos cuatro versos que te llevas a tu isla son también un monumento, hay muchos en esa obra, monumentos terribles hechos, o parece que nuestro ojo así lo recrea, con una facilidad inquietante. Hay algo de virgen homicida en los poemas de Pizarnik.

Lo que cuentas de Bathory, la tortura, el dolor y la belleza no puede menos que tirarme de la solapa y recordarme no sé qué libros de no sé qué poetucho.

Cuidado con la liebre muerta, su alimento es nuestro miedo.

Lulú dijo...

el interior del vértigo y la flor de la tortura...el dolor placentero y ansiado aunque te empeñes en idiotecas. Pizarnik es una de mis diosas, casi al nivel de Celan. Últimamente, cuando camino de noche por aceras que parecieran el desierto, siempre hay algo que me recuerda a ti.

raúl quinto dijo...

lulú,

siempre es un placer tenerte por aquí. Me empeño, y mucho, en idiotecas, allí no hay tanto mármol y bronce carcomido, pero me sienta muy bien escribirlo, ya le queda poco al proyecto para ver la luz.

Celebro que Pizarnik te ate a su delirio, y Celan, qué decir de él... a saber qué cosas has visto por ahí que te recuerdan a mí, a saber...

un beso.

Anónimo dijo...

inpresionante RAUL BUCEAS EN LAS HONDURAS DEL ALMA !ADOLFO

raúl quinto dijo...

adolfo,

puede ser que yo bucee pero no olvides que la escafandra y el oxígeno es cosa de Alejandra...

un gran abrazo.

muchacha en la ventana dijo...

Me ha encantado, pero una mirada así de rápida, es una auténtica visión del mundo?

Mirar una rosa, que belleza, hasta quedarte sin vista.Me ha estremecido su fuerza.

Me estoy quedando sin ojos de tanto ver el mundo.
Un beso desde mi ventanta.

raúl quinto dijo...

muchacha,

una mirada desde una alcantarilla no tiene porqué ser rápida. puede durar la vida entera, y desde ahí no dejar de mirar la rosa.

un beso desde el interior de mi/tu vértigo.