viernes 20 de noviembre de 2009

efecto dominó (cuatro)

Palabras clave: saliva. voluntad. estilización. ocultación. putrefacción. escala-cadena de lo humano. deseo y su escarcha. simetría. eros. pathos. de la luz plana a la luz ceniza. la belleza del contacto. ojos cerrados. boca. extenderse-en-otro. más allá. en el sueño. en el trauma. en la propia muerte. enredadera.




EL BESO (Peter Behrens) 1898




LOS AMANTES (René Magritte) 1928

EL BESO (Joel Peter Witkin) 1982


lunes 16 de noviembre de 2009

citas de la semana+mercromina+la invención de la pintura+ un poema de javier egea


Esta semana puedo aparecer incluso en alguna cucharada de tu comida. Ten cuidado. Por si acaso voy a desgranar un poco lo que me toca estos días. Por ejemplo, mañana martes 17 sobre las 22h Óscar Santos me entrevistará para su programa La noche a tientas, en RK20, lo podéis oir los madrileños en el 107,7 de la FM, y el resto por internet aquí , hablaremos de poesía y otras cosas. Podría ser como esta canción de Mercromina, quién sabe.





Al día siguiente, miércoles 18, a las 20h en el Museo de Almería, junto con el escritor Juan Manuel Gil y dentro del ciclo Obra Inédita del Centro Andaluz de las Letras leeré textos de Idioteca, ese mi primer libro en prosa que la editorial El Gaviero editará el próximo enero. Esa tarde me quitaré el disfraz de poeta y me pondré el de ensayista-narrador desquiciado. En la respiración de los que asistáis comprobaré si he profundizado en el error. A ver qué pasa y a ver con qué nos sorprende Gil. Yo leeré esas cosas raras que he estado escribiendo y que cuentan historias como la que se ve en este cuadro de Jean Benoit Suvee.


Y para rematar la faena, el jueves 19 a las 19h en la Casa de los Tiros de Granada participo en una mesa redonda dentro del ciclo homenaje que se le está realizando al poeta Javier Egea y que lleva por título Soledades eternas. Comparto mesa con Javier Lorenzo y Gracia Morales y el tema a tratar es la influencia de Egea en la obra de los poetas jóvenes. Será un buen momento para volver a leer cosas de Troppo Mare y seguir reivindicando su figura y su obra. O poemas como este de Paseo de los Tristes con el que os dejo:


Entre cuatro paredes
comenzaba la noche del asedio.

Ellos, los asesinos,
alentaban la larga collera de los perros.

El hambre por las sábanas
se agazapaba oscura como un cepo.

Ellos, los asesinos,
nos pusieron el pan sobre unos ojos bellos.

Fuimos muriendo todos
hasta que todo se volvió desierto.

Ellos, los asesinos,
vigilaban la caza del amor en silencio.

miércoles 11 de noviembre de 2009

una composición de Franz Kline


Déjame ser un signo desnudo. Un modelo de escritura sin contenido ni referente. Pero nunca vacío. Nunca. Aquí, en una franja del lenguaje donde todo está por decir y no existen el alfabeto. Déjame habitar el puro trazo de aquello que limita entre el silencio y el grito. Pensamiento. Acontecimiento. Exploración gestual del negro en el blanco. Decir lo que no está dicho y además es imposible. Escribirlo. Concebir el signo como en un parto limpio y desaprenderse en él. La brocha se desliza oscuramente diciendo lo que podríamos ser si el lenguaje alcanzara siquiera a balbucear. Flor de eclipse calcinando el blanco latido de la bruma.

domingo 8 de noviembre de 2009

DAMA DE BLANCO (Blanca Varela)



el poema es mi cuerpo
esto la poesía
la carne fatigada el sueño
el sol atravesando desiertos

los extremos del alma se tocan
y te recuerdo dickinson
precioso suave fantasma
errando tiempo y distancia

en la boca del otro habitas
caes al aire
eres el aire que golpea
con invisible sal mi frente

los extremos del alma se tocan
se cierran
se oye girar la tierra
ese ruido sin luz
arena ciega
golpeándonos

así será
ojos que fueron boca que decía
manos que se abren y se cierran
vacías

distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro hecha nieve
en la fuente en la tierra
en el olvido

y vuelves
con falso nombre de mujer
con tu ropa de invierno
con tu blanca ropa de invierno
enlutado














[de El falso teclado, 2000]


jueves 5 de noviembre de 2009

DOS MONOS (Pieter Bruegel el viejo)


Hey tú. Sí, tú mismo. Comprendes la línea de fuerza que trazan nuestras colas, una circunferencia truncada con el arco del vano. Curvas y masas de color. Pequeñas pulgas que nadie se digna a pintar pero escuecen bajo el pelaje. Pequeño Renacimiento: este es el verdadero antropocentrismo: el del mono encadenado. Hey tú. Que uno de nosotros mire al horizonte marino por donde llegan y huyen centenares de barcos, que el otro mire fijamente al espejo que le mira. No hay escapada posible cuando la cadena forma parte de uno mismo. Hey tú, consuélate con tu bonito sombrero humano. Consuélate con la compañía de otro igual a ti. Pequeño corazón de mono. No hay escapatoria ni hacia el océano ni hacia el hombre. No la hay.

lunes 2 de noviembre de 2009

DE PROFUNDIS (Georg Trakl)

Hay un campo de rastrojos, cae en él la lluvia negra.
Hay un árbol castaño que está solo.
Hay un viento que silba alrededor de la choza vacía.
Qué triste es esta tarde.


Delante de la granja
la dulce huérfana aún recoge las escasas espigas.
Sus ojos muy abiertos y dorados pacen en el crepúsculo
y su seno aguarda al novio de los cielos.

De regreso al hogar
los pastores toparon con el dulce cuerpo
podrido en la zarza.

Soy una sombra, lejos de poblados oscuros.
De Dios bebí el silencio
en la fuente del bosque.

Un metal frío aparece en mi frente.
Mi corazón lo buscan las arañas.
Hay una luz que se apaga en mi boca.

De noche me encontré en un matorral,
erizado de escoria y de polvo de estrellas.
En las avellanas
sonaron de nuevo ángeles cristalinos.







[de Poemas, 1913]

viernes 30 de octubre de 2009

otro poema de Herberto Helder

Yo no duermo, apenas respiro como la raíz sombría
de los astros: raya la laceración sangrienta,
estancada entre el sexo
y la garganta. Yo nunca
duermo,
con la herida de mi propio sueño.
A veces muevo las manos para sostener la luz que salta
de la boca. O la vena negra que irrumpe de esa estrella
salvaje implantada
en medio de la carne, como en el fondo de la noche
el agujero fuerte
de la sangre. La vena que me corta de punta a punta,
que arrastra todo lo oscuro del mundo
hacia la cabeza. A veces muevo los dedos como si las uñas
se iluminasen.
Pero nunca duermo entre mis brazos
palpitantes
como grandes carótidas
que alimenten la belleza y rapidez del rostro sobre
músculos cerrados.
Mientras el sol rompe las membranas
de los espejos: no bailo, no
duermo, no respiro más que la tierra cuarteada por las llamas
lunares.
No trabajo tanto como el verano de la sangre
bajo el pelo
bajo
de los animales, su elegancia violenta,
el alimento.
Hay días en que las manos se mueven por sí mismas,
mal tocando en las grietas
el temblor hirsuto de una cometa clavado desde la espalda
a las sábanas. Nunca sé
dónde está la noche: una sala como un párpado negro
separa
la presa de la luz que soporta la tierra.
- Ahora, la hondura de un
laboreo aéreo, el aliento, una piedra con mi tamaño
cubierto
de poros, o tendones ligando
archipiélagos límpidos
en la penumbra. Estos,
los oscuros fulcros de la locura.
Alguien debería tocarme para sentir que estoy vivo,
que soy
una estaca atravesada por la sangre, y de ella revientan
por ejemplo: ascuas. Esto es una fábrica de demencia:
palabras
donde se maniobra la púrpura, donde
el aroma que mata asciende de jardines construidos
levemente
en la oscuridad. Y una imagen cierra
todo lo que se cierra: cuartos,
días sobre sí mismos, las frutas redondas por virtud
de su dulzura interna. Cuando las voces
feroces se desencovan, la tierra
se mueve como un músculo encharcado entre la boca
y el corazón que no duerme
nunca. - Y todas mis vísceras son
inocentes.









[ de O el poema continuo, 2001]