miércoles, 4 de marzo de 2009

un poema de Al Berto

nada más se mueve encima del papel
ningún ojo de tinta iridiscente presagia
el destino de este cuerpo

los dedos centellean en el humus de la tierra
y yo
indiferente a la somnolencia de la lengua
oigo el eco del amor hace mucho soterrado

descanso en la cabeza en la luz y todo olvido
en el interior de esta ánfora alucinada


bajo con la lentitud rojiza de las fieras
al nervio donde la boca busca el sur
y los lugares antes habitados
ah mi amigo
tardaste tanto en volver de ese viaje

el mar subió el peldaño de las mañanas añosas
inundó el cuerpo quebrado por el sereno desencanto

así me acostumbré a morir sin ti
con un bolígrafo clavado en el corazón





[de Una existencia de papel, 1985]

7 comentarios:

rubén dijo...

Espero que mi recomendación haya merecido la pena; ayer estuve ojeando "El miedo" de nuevo y hay poemas que me gustan mucho, como el que abre el libro. Éste también está muy bien y es muy representativo de su estilo...

raúl quinto dijo...

rubén tus recomendaciones casi siempre son acertadas. Y Al Berto es un poeta muy muy estimable. Sigamos contaminándonos.

Stalker dijo...

Contaminémonos: el Miedo es un libro con mucho que decir.

Y atentos a un librito muy singular que acaba de salir en Marremoto: "Prueba ella su lengua", de Marlene NorbeSe Philip. Si lo veis por librería echadle una ojeada. A mí me ha hecho mucha gracia. Me recordó a Anne Carson pero mucho más amarga.

Abrazos

Lulú dijo...

"donde la boca busca el sur"...a veces los viajeros no tenemos más remedio que buscar el sur de cada Ítaca que pisamos. Siempre náufragos. Gracias por seguir abriéndonos los ojos entre tanto píxel nublado. Y espero que con la reseña en El Cultural muchos otros puedan descubrirte como lo hice yo.

Un beso enorme desde el defectuoso

raúl quinto dijo...

stalker, estaré con el radar puesto la próxima vez que vaya a la librería, ese libro será como mínimo ojeado.

¿puede uno con un simple vistazo determinar que un libro merece la pena?

raúl quinto dijo...

lulú, esa búsqueda añorante del sur, tan cernudiana... y tú ahí en ese dinosaurio brutal que es el DF. sigue aprehendiendo.

un beso desde la capital del tomate y el bisbaleo.

Stalker dijo...

Es casi imposible con un simple vistazo determinar si un poemario merece o no la pena. Me dejo llevar por la intución y lo poco o mucho que abarque la mirada en esa lectura rápida.

Pero al final uno acaba equivocándose poco...