jueves, 26 de marzo de 2009

LA CIUDAD NUEVA (Antonio Sant´Ellia)


Este año se cumple un siglo de la publicación del Manifiesto Futurista, DVD Ediciones ha rescatado el texto. En sí mismo el manifiesto es la obra más valiosa de ese movimiento. Un grupo de belicistas. Protofascismo. Ya saben. La Victoria de Samotracia arrollada por un bólido de carreras, podrían haber dicho. Locos ingenuos, maniquíes de óxido. Estúpidos logorreicos a los que la guerra real cercenó sus delirios. Gente maravillosa que creía que el futuro era el hoy. Como Antonio Sant´Ellia. El arquitecto de los sueños. Mirad su ciudad, proyectada en 1914. El futuro ya es hoy. Cien años después.

11 comentarios:

Enrique dijo...

Prampolini y su concepto del teatro futurista y cabaretista es mas de lo que se puede soportar. Cola en las sillas, chinchetas, dar el mismo sitio a varios espectadores para causar peleas, introducir polvos picantes en las bebidas... y un largo etc. de hilarantes e ingenuas medidas para producir el teatro no solo en la escena, sino mas alla de esta. Que mas dara el drama cuando es posible engendrar verdaderas luchas campales en pequeños cafes suburbanos (y nada futuristas por añadidura) o modestos teatros.

Quien pudiese crear un movimiento con tanta sangre y ajetreo.

¡Los futuristas del pasado presente, sin duda!

Eran astutos y tramposos con la terminologia, los muy truhanes.

Un saludo.

raúl quinto dijo...

enrique, qué espectáculo abrasivo. eso que me cuentas es maravilloso. la escena está ahora en el público, lo pasivo se convierte en activo... radical y moderno incluso hoy en día. me han dado ganas de escribir alguna cosilla al respecto...

qué grandes esos tecnomariachis

abrazo-ruido

Enrique dijo...

Si te interesan esas abrasivas tecnicas, encontraras mas al respecto en Escenografia y Coreografia Futurista, del bueno de Prampolini, y sobre todo en Teatro de Variedadesz, de Marinetti.

Otro abrazo-ruido.

Stalker dijo...

Al fin vivimos en la ciudad de las polillas...

raúl quinto dijo...

gracias por la exacta referencia, enrique.


stalker, mi ciudad casi es una polilla en sí misma...

ana dijo...

cien años del manifiesto futurista y aún la locura no nos ha devorado del todo. a ver qué pasa dentro de cien años.

en la ciudad la ignorancia y la locura es maldad. en la naturaleza la ignorancia y la locura es bondad.

un beso.

raúl quinto dijo...

ana, bondad y maldad son dos conceptos que no tienen sentido en la naturaleza, son medidas humanas, culturales, por mucho que los teólogos se empeñen en dotar a los hombres de una "ética natural"... dentro de cien años todos calvos. De eso sí que estamos seguros ;)

¿podemos vivir sin la ciudad?

un beso.

Stalker dijo...

Mecachis, Raúl, no coincidimos en el messenger.

Y mira que tengo ganas, que me tienes que enviar una cosa, no te creas que se me ha olvidado ;)

Mi relectura de Watchmen depende de ello, porque lo voy a hacer conjunto.

abrazos

raúl quinto dijo...

cierto, aunque tb existe el e-mail, que lo inventó alguien para algo..

Stalker dijo...

¿El e-mail? ¿Qué será eso, Raulus? ;)

raúl quinto dijo...

no sé, lo mismo me lo he inventado...