martes, 8 de diciembre de 2009

Henry Darger


Henry Darger. El enésimo loco que se hace de oro al morir. El enésimo colgado al que la gente apartaba la mirada cuando se cruzaban con él en vida, esa misma gente que ahora paga miles de dólares por alguna de sus láminas. Henry Darger era un tipo solitario, huérfano y con graves trastornos de personalidad desde niño. Dicen que jamás practicó el sexo por miedo a copular con su hermana dada en adopción. Obsesionado por la metereología estuvo años y años comentando y refutando las predicciones del hombre del tiempo, anotaba con celo los aciertos y los fallos. Decenas de cuadernos. Henry Darger, el hombre que iba cinco veces al día a misa. Escribió una autobiografía de 206 páginas a la que seguía la descripción pormenorizada de más de 4600 páginas sobre la destrucción de un pueblo por un tornado.

En 1911 aparece asesinada la niña Elsie Paroubek y se convierte en su gran obsesión. Colecciona recortes del suceso, improvisa un altar en su honor. Comienza a realizar la gran obra de su vida. El primer biógrafo de Darger, sin duda un oportunista, afirmaba que en realidad Henry era el asesino de la pequeña Elsie. A saber. El caso es que desde ese momento consagrará parte de su vida a redactar una obra inmensa, un ciclo heróico protagonizado por siete niñas llamadas las Viviens (Ashbery escribió un poema sobre esto) que lideran una rebelión infantil contra la macabra opresión de los adultos, los cuales persiguen, torturan y masacran a las niñitas. Toda una vida escribiendo e ilustrando más de 15000 páginas en apretados cuadernos. Y en silencio. Abrimos los cuadernos y encontramos un extraño mundo donde se mezcla la mitología cristiana con la guerra civil estadounidense y los recortes de revistas infatiles. Donde la violencia contra las niñas es brutal, donde estas se aparecen representadas como suaves transexuales. En fin. Que metan sus narices en eso los psicoanalistas y los buscadores de historias negras. Darger murió loco y solo, su casero encontró sus cuadernos y vio algo grande. Ahora Henry Darger es una celebridad. Ding Dong. Suenan las máquinas registradoras. El circo está completo, que pase el público y que la locura nos mire sonriente, domada, al otro lado de una vitrina.

16 comentarios:

Stalker dijo...

Una mente fascinante y turbulenta... hay un documental sobre su vida y obra, muy interesante, que vi hace tiempo y creo que todavía circula por la red. Se puede buscar el enlace en Cineclásico.com.

No se me ocurre otra manera de definir a este hombre salvo como una hibridación excéntrica de ternura y perversión. Un universo muy inquietante...

salud

raúl quinto dijo...

stalker,

¿sabes si ese documental de Jessica Yu está disponible con subtítulos en español? en youtube está pero en inglés... tengo una amiga que mataría por encontrarlo, y no es precisamente la pobre Elsie..


un abrazo.

Stalker dijo...

Negativo, Raúl, ahora recuerdo que lo vi en inglés sin subs. Pero habría que consultar a Bashevis, que es el maestro de la red, y en estas cuestiones para mí es un oráculo infalible.

raúl quinto dijo...

invoco desde aquí a Bashevis! ese documental es alimento necesario, help us!

Bashevis dijo...

Buenas tardes. Aqui estoy, jaja. En Trobriand escuchamos la llamada de uno de nuestros clasicos habitantes; Henry Darger.

El documental lo colge en su dia en cineclasico... pero ni entonces ni ahora han salido subtitulos en castellano para el mismo... una lastima.

Salud!

raúl quinto dijo...

bashevis,

me has partido el corazón... pero bueno, supongo que alguna vez algún fanático más colgado que nosotros lo subtitulará para placer de las masas dargerianas.

La verdad es que Darger encaja como un guante en esa galería eléctrica que puebla tu Trobiand, no recuerdo haberlo visto allí pero sí que recuerdo muchas muchas cosas que me han agarrado por dentro y han arañado mi intelecto con rabia. Por si los visitantes de este blog no lo conocen RECOMIENDO FEBRILMENTE IR A TROBIAND A SUMERGIRSE EN LAS AGUAS DE LO EXTRAÑO, EL MUNDO AL CABO.

el enlace: http://entrobriandnohaybesos.blogspot.com/

Bashevis dijo...

Siempre hay alguien trabajando en los más oscuros proyectos de traducción, tengamos fe. En comunidades cinéfilas como la mencionada se dan inesperados milagros cada cierto tiempo, confiemos en el fanatismo cinefago outsider.

Darger paso por Trobriand vaporosamente, dentro del genérico ciclo “crear para nadie”… algo que siempre está en mi cabeza revoloteando. Gracias por tus palabras de respeto al mundo.

Un abrazo.

adolfo dijo...

ES IMPRESIONANTE!EN SU PREMONITORIA Y SABIA LOCURA PARECIERA VAN GOH.
ESTOS LOCOS SE ANTICIPARON A NUESTRO TIEMPO! GENIAL HERMANANO!

rubén m. dijo...

Una historia acojonante. ¿Había una idioteca sobre él?
Parece un personaje de Atom Egoyan cruzado con un Marcel Schwob sociópata. Y los dibujos dan cierto repelús.

un abrazo

raúl quinto dijo...

bashevis,

pongo una velita por esa traducción. Crear para nadie... me pregunto si es necesario crear para-hacia alguien... yo me aventuro a decir que sí, que incluso Darger creaba para sí, era su entretenimiento como creador y como espectador. supongo.




adolfo,

no sé dónde leí respecto a Darger que decían que Van Gogh era un diletante a su lado... sí, siempre hay escalas y puertas más estrechas por las que pasar.




rubén,

no aparece en Idioteca, aunque da el perfil para una. Tal vez en el futuro se cuele en algún escrito... quién sabe. Da un poco de repelús, sí, maravillosa categoría estética esa del repelús. Me apunto a ella.


abrazos.

Tera dijo...

Este fin de semana estuve viendo una exposición que mostraba distintos materiales y fotografías de un antiguo hospital pisquiátrico de los alrededores de Ourense. Había escritos con testimonios de los pacientes y me sentí muy extraña porque todo lo que decían me parecía inquietantemente lúcido. Sólo sentí como algo ajeno las manías, los gestos, las obsesiones de cada uno, pero no lo que trataban de decir. Lo que trataban de decir era posible, era alguna forma de extraña verdad.

raúl quinto dijo...

tera,

la lucidez de la locura, hace plantearse a veces dónde está el límite, quién es un loco y quién no. Un amigo psicólogo dice, y creo que con toda razón, que la locura es casi exclusivamente una cuestión de estadística. Lo anormal, lo extraño, lo escaso... es my fácil ponerle la etiqueta patológica, cuando a veces, por qué no, es simplemente otra forma de lucidez. Otra forma, otros códigos. Puede ser, por qué no. Aunque también es cierto que la locura existe, existen los abismos, más allá de las nociones estadísticas... pero a veces...

ana dijo...

Cuántos flipaos que ha habido y hay en el mundo y qué fascinantes nos resultan. La obsesión de este hombre por las niñas se ha insertado en mi cabeza en los últimos días. También lo del tiempo atmosférico, esas miles de páginas sobre la destrucción del huracán. Acerco esas dos obsesiones de Darger y me pregunto por la relación que puede haber. Ante todo la obsesión, entonces también empiezo a pensar en la novela Corrección de Bernhard. ¿Le estaré dando demasiadas vueltas a todo esto?, ¿acabaré como Darger?, ¿acabaré obsesionada por las obsesiones?, ¿una metaobsesión?

Yo también esperaré a que traduzcan los subtítulos del documental, ¿no se anima nadie de por aquí?

raúl quinto dijo...

ana,

estamos rodeados de esos locos, por fuera y también por dentro, de ahí que nos fascinen tanto. Obsesiónate lo justo, piensa que en la obsesión siempre hay una intensidad que es necesario tantas y tantas veces en nuestras vidas... yo tengo mi propio darger colgado como un escapulario y lo miro a los ojos, y cuando más miedo me da es cuando me sonríe y me llama su hermano. Pero a mí me pasa lo que a todos vosotros, ni más ni menos.

Recemos por la traducción del documental, seguro que tú tienes mayor poder de persuasión que yo. Por cierto hay cierta información onírica que quiero recibir...


un beso.

Leonardo dijo...

Se cree uno en una novela de Bolaño o es una invención de Bolaño o una inspiración para Bolaño, no sólo por el post y el personaje sino por los comentarios. ¿Seguro que no "sois" Bolaño?

raúl quinto dijo...

leonardo,

bienvenido al interior del vértigo, hazlo tuyo cuando quieras.
Bolaño a veces era su propio personaje, nosotros también podemos ser tan sólo piezas en el tablero gigante de Henry Darger. Lo suyo fue bastante más verdad que lo nuestro.

un saludo.