domingo, 5 de octubre de 2008

un poema de Antonio Gamoneda

La luz hierve debajo de mis párpados.


De un ruiseñor absorto en la ceniza, de sus negras entrañas musicales, surge una tempestad. Desciende el llanto a las antiguas celdas, advierto látigos vivientes


y la mirada inmóvil de las bestias, su aguja fría en mi corazón.


Todo es presagio. La luz es médula de sombra: van a morir los insectos en las bujías del amanecer. Así


arden en mí los significados.




[de Arden las pérdidas, 2003]

9 comentarios:

Stalker dijo...

Grandísimo poeta, un referente ineludible, se pongan los de la experiencia como se pongan (insultos incluidos).

Salud.

marco antonio raya. dijo...

joder. lo que me faltaba. qué pedazo de poema.
estoy en presíndrome de stendhal, vamos.

raúl quinto dijo...

Gamoneda es incontestable, poemas como este hablan ellos mismos. Da la medida de lo que el lenguaje es capaz de generar. Mundo, emoción, cortocircuitos cerebrales. Para disfrutarlo.

Anónimo dijo...

genial raul y gracias!adolfo

ana dijo...

gamoneda es el mejor poeta vivo que tenemos actualmente en españa. "arden las pérdidas", "libro del frío", "descripción de la mentira" y "cecilia" son insuperables. más quisiera álvaro salvador, ángeles mora, benjamín prado, montero y otros.

raúl quinto dijo...

adolfo, de nada.

ana, bienvenida. Y hay gustos para todo, y muy respetables también, si de algo estoy en contra es del dogmatismo. disfrutemos la literatura.

ana dijo...

ok, raúl, tienes razón, es que estoy un poco acostumbrada al dogmatismo de la experiencia en la ciudad donde vido pero ciertamente cualquier dogmatismo es igual de peligroso y no hay que incurrir en él. un saludo.

raúl quinto dijo...

ana, viví cinco años en Granada, publiqué mi primer libro allí... y mira cómo escribo..

Stalker dijo...

Estoy con Ana y soy completamente beligerante en esta postura. Los de la experiencia no dejan de lanzarle torpedos a Gamoneda y éste se ha erigido, a su pesar, en una suerte de martillo de herejes de ese tribalismo excesivo.

Entiendo que tienes amigos, Raúl, y que hay que ser políticamente correcto y demás. Pero Ana ha puesto el dedo en la llaga.

Respecto a si es el mejor poeta vivo, indudablemente es de los tres o cuatro mejores. Para mí comparte podio con Olvido García Valdés y Chantal Maillard. No olvidemos que ellas tienen en su haber "Del ojo al hueso" y "Matar a Platón", que a ver quién es el guapo/a que escribe a ese nivel hoy en día.

Más allá de ese podio hay muchos poetas buenos, pero no nos confundamos, que muchos creen haber llegado cuando no han empezado el camino.