lunes, 27 de octubre de 2008

Tideland


Tideland es la última película de Terry Gilliam, quise verla en su momento en el cine pero me fue imposible, una de las taras de vivir en Almería, y tal vez en España. En verdad no sé muy bien por dónde andaba cuando dejaron de estrenarla. Ahora la he visto. Y ahora también os recomiendo que la veáis. Dicen que el público la recibió de uñas en no sé qué festival de no sé bien qué ciudad española. Así que parece provocar sentimientos encontrados. Hay gente para todo, ya saben. Tideland es una historia mágica, en ese adjetivo se encuentra su lógica. Rodada con un estilo exacto, encuadres, dirección artística, fotografía, diálogos, interpretaciones, todo encaja como un guante en una óptica alucinada, meritoria, perfecta para dejarse llevar un par de horas. La Alicia de Carroll, la droga dura, los ritos de iniciación sexual, la taxidermia, la caza del tiburón monstruo, las cabezas de las muñecas barbie sometiendo a la sombra, bajo el océano de los cien años, allá donde se hacen los sueños. ¿Una obra maestra? no, no se trata de eso. Estamos hablando de cine. De pasar el rato sin bostezar o querer tirar el pc por la ventana.

13 comentarios:

Stalker dijo...

Pues ya ves, Raúl, yo soy de esos, me incluyo en el "hay gente para todo", y me apresuro a desaconsejar la película a las almas incautas.

Los ingredientes que citas se hacen indigestos; Gillian ofrece un grotesco cuento de hadas posmoderno en el que al monstruo fílmico le estallan todas las costuras.

El pulso narrativo es errático; los actores, penosos; los resortes supuestamente sorprendentes, meras reelaboraciones de cosas ya vistas, a veces en la propia filmografía del director.

Creo que al cine hay que pedirle algo más que artilugios abracadabrantes y pócimas trasnochadamente lisérgicas y convenientemente inocuas (la subversión de Gillian es irrisoria).

raúl quinto dijo...

stalker, no le veo nada subversivo a Tideland, en eso estoy de acuerdo. La veo una película perfecta para pasar un buen rato, es un cuento entretenido, no más. Para mí ya es suficiente.

Evidentemente todo reside en con qué baremo medimos este film. Si lo comparas con Tarkovski,por citar uno que sé que te es querido, pues no tiene sentido, porque es como comparar una catedral gótica con una camiseta de diseño.

A mí no me resultó indigesto, se ve que mi estómago se traga cualquier cosa ;)

Al cine hay que pedirle muchas cosas, sí, por ejemplo que entretenga, Tideland es una película muy entretenida, para mí. No es una obra maestra, ni falta que le hace.

Al fin y al cabo todo es una cuestión de temperamento. De gustos, que son como los colores. En fin, que sí, Stalker, que hay gente para todo, gracias a dios.

PD me encanta tu vehemencia, aunque disienta.

Stalker dijo...

Querido Raúl:

me alegra que no te tomes a mal mi vehemencia. No lleva carga de maldad ninguna, es que salto como un resorte y mis adhesiones y rechazos son igualmente intensos porque parten de la misma energía. Me alegro, como digo, que no te tomes a mal mis opinioes a veces furibundas...

Estoy de acuerdo contigo respecto al cine de entretenimiento. Verás: me parecería una aberración comparar a Terry Gillian con Andrei Tarkovsky. Es obvio que son universos no reductibles uno al otro, que están en plano diferentes, cualquier comparación resultaría odiosa y, además, inconsistente e inútil.

Pero como cine de entretenimiento, Tideland me aburrió. Aguanté casi una hora y media y me salí del cine. El ritmo me pareció monótono, la historia aburrida... me daba la impresión de estar ante un mago que cree impresionar y sólo saca conejos muertos de una chistera cuyo doble fondo adivina aun el menos avispado.

No creas que soy un snob que sólo ve cine de autor. Películas comerciales como REC, por ejemplo, que no es una buena película en términos de cine, me pareció muy entretenida. Hellboy 2 no pasará a la historia por haber revolucionado el género, pero me hizo pasar un buen rato con los amigos.

En fin, supongo que tiene que ver con mi visceral rechazo a la cultura pop, de cuya trasnochada vertiente lisérgico-onírico-festiva se hace eco Gillian en Tideland.

Abrazos

raúl quinto dijo...

stalker, a mí me entretuvo a ti te aburrió. no hay vuelta de hoja. Nunca he creído que seas un snob, o al menos espero que no lo seas. Y con la cultura pop yo tengo una relación afable, crítica pero gustosa. Como muestra mi segundo libro, aunque eso no es exactamente pop...

en fin, que espero que tu resorte siga saltando cuando lo veas conveniente, siempre desde el respeto que nunca te ha faltado.

Lucita dijo...

la pelicula esta muy bien, yo en su momento lo vi como un alegato a favor de la imaginación. Pase un buen rato viendola y si que la recomendaria!!

Creo que no hay que ahondar mas allá!!

saludos raul
(si, estudie h. arte en granada)

raúl quinto dijo...

lucita, ahí estamos.

si somos de la misma promoción tendremos que conocernos aunque sea de vista.... pese a que a mí se me veía poco el pelo por la facultad. Buscaré una lucita en la orla.

Stalker dijo...

Hay que ahondar más allá y más acá. O quizá no: con una película tan superficial, en efecto, tal vez no haga falta ahondar.

¿Para qué ahondar, verdad? Estamos más cómodos en la inopia.

marco antonio raya. dijo...

pues sin posibilidades de argumentar, sólo decir que, siguiendo a lo que me dice el estómago, me sentí viendo tideland igual que como me sentí leyendo las novelas de gaiman (ojo, las novelas, no los cómics) o viendo la peli de mckean, mirrormask. y no sé cómo ponerlo en palabras, quizá eso, la superficie de lo surreal sin entrar en el horror de lo surreal, es decir, que no me llegó, no pude entrar en nada porque no sentí que se me ofreciera nada más que espectáculo para mis ojos, no para mi estómago.

en fin, caótico me hallo, oiga. :)

raúl quinto dijo...

marco, la cosa está dividida.Stalker y tú en contra, Lucita y yo a favor. Seva necesitando un desempate.

marco antonio raya. dijo...

yo tengo a todos los pokemon de mi parte.

raúl quinto dijo...

pero el voto de un pokemon no cuenta...

Stalker dijo...

Me alegro, Marco, de que haya quien no se deje embaucar.

¡Hace falta un desempate, sí!

marco antonio raya. dijo...

el voto de un pokemon no cuenta, pero esto pinta que se resolverá a hostias poéticas. y no he visto una hostia más poética que un par de pokemons al sol.

(pokemons al sol, desecados, como uvas pasas de un mundo plano y grotesco... hmmmm, gracias freud)

pues sí, stalker, busquemos un desempate, tráete a un amigo. :)