miércoles, 25 de noviembre de 2009

GALLANT CHÂTEAU (Wallace Stevens)

¿Está mal el haberse acercado hasta aquí
y encontrar que la cama está vacía?

Hubiéramos podido hallar cabellos trágicos,
ojos amargos, manos ateridas y hostiles.

Pudo haber existido una luz sobre un libro
iluminando un verso cruel o dos.

Pudo haber existido la inmensa soledad
del viento en las cortinas.

¿Versos crueles? Unas pocas palabras afinadas,
afinadas, afinadas, afinadas.

Todo está bien. La cama está vacía,
y quietas las cortinas, tiesas, yertas.







[de Ideas de orden, 1936]

7 comentarios:

ana dijo...

El poema es ante todo un golpe, si te duele vuelve a leerlo y vuelve a recibir el golpe hasta que al final entiendas que el golpe no duele o los objetos son sin ansia.
Y a mí me ha gustado muchísimo el poema, el golpe, en realidad me gusta mucho Stevens, o mejor dicho, me gustan los hombres como Stevens: despojados, exactos, sinceros, es decir, afinados, afinados, afinados.

Un abrazo afinado.

rubén m. dijo...

Inquietante y afilado este poema, que no conocía. Esa cama vacía de cuerpos y palabras es lo más parecido a la sensualidad física que he leído de Stevens, qué hombre tan cerebral, tan aparentemente asexual... y qué pedazo de poeta.

Creo que ya colgaste por aquí "soliloquio del amante interior", ese es uno de mis favoritos.

un abrazo

raúl quinto dijo...

este poema tiene un par de esos versos que se te clavan dentro y rebotan una y otra vez más allá de su sentido, a mí me arraigan. ¿figuráis cuáles son? :)

Portinari dijo...

Raúl, no me atreveré cuales son esos dos versos que te golpearon a ti, pero creo que a mí me han dejado pluralmente impactada este:

"Todo está bien. La cama está vacía, [...]"

Sin el resto de poema no tendría mucho sentido, pero el colofón trágico final lo pone el "todo está bien", como si en realidad lo estuviera, cuando continúa "La cama está vacía,/ y quietas las cortinas, tiesas, yertas."

Un poema que deja KO. Gracias.

raúl quinto dijo...

portinari,

no son esos los versos pero también tienen su enjundia... esa cama vacía...


un abrazo.

Leonardo dijo...

Y "las cuerdas frías en la guitarra azul". Un poema afinado afinado afinado.
Un saludo

raúl quinto dijo...

leonardo, me uno a esa improvisado comunión stevensña. El hombre de la guitarra azul,el hombre azul de la guitarra...