viernes, 20 de noviembre de 2009

efecto dominó (cuatro)

Palabras clave: saliva. voluntad. estilización. ocultación. putrefacción. escala-cadena de lo humano. deseo y su escarcha. simetría. eros. pathos. de la luz plana a la luz ceniza. la belleza del contacto. ojos cerrados. boca. extenderse-en-otro. más allá. en el sueño. en el trauma. en la propia muerte. enredadera.




EL BESO (Peter Behrens) 1898




LOS AMANTES (René Magritte) 1928

EL BESO (Joel Peter Witkin) 1982


10 comentarios:

Portinari dijo...

Un arrebato. Una boca contra otra. Tu descripción en sincronía con la imagen, con la filtración de la imagen, con la depuración del contacto.

Una mujer, un hombre, el esconderse en la capucha sin saber ni uno mismo quien es. Un beso al cristal, al alter ego. Adopción de la silueta ajena, muerta o viva, reconocible o sin forma. Adopción de las necesidades, fundición de esencias.


Como un golpe la entrada Raúl, como un golpe.

raúl quinto dijo...

portinari,

tu segundo párrafo es también una sucesión de palabras clave que también puede hacer adentrarnos en esos besos helados de la pantalla. Lo leo y comprendo que tú has entrado en la entraña de la entrada. Con todas sus en.

un abrazo,y de golpe.

Stalker dijo...

No conocía "El beso" de Witkin, me recorre un escalofrío ante esa imagen...

Escenarios de desolación, de distancia insalvable, en lo que paradójicamente es la cercanía del beso. ¿Estaremos tan alejados cuando nos creemos próximos? ¿Nos alejamos cuanto más nos acercamos?

Temor

ana dijo...

Yo no hablaría de distancia sino todo lo contrario, de acumulación, de contacto radical, y por ese contacto radical, por esa materia radical, la disolución del concepto de yo, la disolución de la diferencia, la proximidad a la muerte no por terror y distancia sino precisamente por acercamiento.

Disolvemos las identidades ante ese contacto radical, quizá no nos pongamos una sábana en la cabeza pero cerramos los ojos, y a través de la oscuridad de los ojos cerrados el otro y el yo se igualan, se indetermina el alma. Witkin da un paso más allá y hace también referencia a la muerte, el lugar último donde las identidades se disuelven, donde la carne se exagera tanto que es sólo putrefacción de la carne.

Muy buena la entrada, Raúl. Y un beso, con sus ojos cerrados o abiertos.

Stalker dijo...

Ana, me alegra que tengas las cosas tan claras... :)

Besos para ti

rubén m. dijo...

Qué impresionante la imagen final de Witkin, y la sucesión de las tres. Tan distintas y tan semejantes. En la de Behrens veo la enredadera del narcisismo, el besar a otro como disfraz de besarse a uno mismo y quedar ahogado en el propio cabello. En el Magritte, la distancia que menciona Stalker, la asfixia de no alcanzar, también el anonimato del deseo. Y la de Witkin es paradójicamente la más carnal, aunque sea la carne de la descomposición, la confusión total final, la "disolución de la diferencia" que dice Ana.

abrazos

raúl quinto dijo...

Vuestras interpretaciones son muy interesantes, cómo no. El amor y el contacto tiende a disolver las diferencias, sí, pero al mismo tiempo matiza más nuestras individualidades. En las composiciones, en su eco al seriarlas, veo algunas cosas sobre las que quiero llamaros la atención:

la primera imagen son dos mujeres, la última dos hombres. Extraña simetría. En todas el amor-beso no es sino una estilización, una especie de marca visible de lo que se supone que es el amor. ¿no es así a veces el amor tb, unos signos vacíos a reconocer? es ese aspecto el que más me angustia de la serie. Y al mismo tiempo ese miedo es la belleza...


abrazos-

Portinari dijo...

Raúl, quizás estoy tonta, pero no he entendido muy bien a qué haces referencia en tu último párrafo d tu último comentario. Podrías volver a explicar eso que ves? yo había reparado en esa simetría, pero mi interpretación era diferente, me gustaría poder captar la tuya

:)

raúl quinto dijo...

portinari,

más allá de esa simetría, quería que nos parásemos un segundo a contemplar lo "artificial" de las composiciones, que damos por reflejos del amor-beso-real cuando son sólo signos reconocibles, nada más, y todo para preguntarnos si lo que entendemos por amor no es sino una convención sociocultural que poco tiene que ver con los sentimientos verdaderos. el beso como signo escrito sin saliva.

espero haberrme explicado algo mejor, se ve que mis pocas dotes pedagógicas las guardo en el cajón cuando suena el timbre a las 15h.

un beso.

Portinari dijo...

Gracias por reexplicarte; es un concepto ambiguo a mi parecer, y creo que no tienen nada que ver tus dotes pedagógicas en la manera de entenderlo ;)

Quizás sean convenciones culturales sin más, al menos, las etiquetas con que se encierran los sentimientos abstractos más allá de la palabra y como se perciba. El cómo se tiene configurado el beso, y a veces puede ser uan maniobra.
Es curioso, y se nos puede escapar, tendré que pensarlo mejor.

Buenas noches!