jueves, 20 de agosto de 2009

poema 598 de Emily Dickinson

Tres veces- nos separamos- mi Respiración- y Yo-
tres veces- no quiso irse-
pero trató de agitar el moribundo Abanico
el Agua- trató de quedar.

Tres veces- la Oleada me sostuvo-
luego me tomó como una Pelota-
luego puso Azules caras en mi cara-
y levantó el velamen
todo esto nadó Leguas afuera- me gustó ver-
pensar- cuando muero-
qué agradable entrever Algo
donde hay caras Humanas-

la Olas se adormecieron- la Respiración- no-
los Vientos- como Niños- arrullaron-
luego el Sol naciente besó mi Crisálida-
y me puse de pie- y renací-







[1862]

17 comentarios:

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

La Santa Trinidad, las erres. Las mayúsculas. No sé si comprendo los plurales.

Ra
úl

Quin
to

dyneu

Pucelle aux Petites Manches dijo...

Qué gran poema.
¡Besos!

raúl quinto dijo...

esther,

las mayúsculas de Emily son como un trazo de tinta negra en un perfil. ¿Y mi nombre en cascada? ¿así de roto me ves? ;)



martha,

un poema grandísimo, sí.

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Roto no.

Bellamente silabeado.

Portinari dijo...

Raúl, no sé si a estas horas mi conciencia lo permite, pero Dickinson me evoca a estar aquí, aunque sólo sea para decirte que el poema es como un amanecer-persona (explico): Como si el sol la atravesara reflejando sobre las otras superficies sus sombras irisadas.
La caída del sol, y el alba posterior.
Muerte y resurreción. Con colores.

Me gusta mucho este poema, gracias ;)

Stalker dijo...

Es curioso que éste veranos unos cuantos nos hemos puesto de acuerdo para releer a Dickinson.

Si ya estaba alta en mi ránking personal, ha subido muchos enteros. Para mí es tan deslumbrante que sólo algunos poetas japoneses pueden escribir algo que abra más grietas.

Espectacular poema que no voy a intentar glosar...

¿La traducción es tuya?

salud

raúl quinto dijo...

portinari,


amanecer-persona... qué curiosa manera de entender a una poeta. Y creo que comprendo algo lo que quieres decir: Dickinson es como esos primeros tímidos rayos de sol que rasgan la cortina nocturna, un golpe profundo pero lleno de sutileza, un algo que lo cambia todo bajo su filo. Más o menos eso, no? ¡menudas horas para estar blogueando! ;)






stalker,

oficialmente declaro este como el verano de la Emily. Este regreso me ha proporcionado los mejores momentos poéticos del verano, y me confirma algo parecido a lo que tú dices: es una de las grandes, un monstruo que deja a casi todos muy muy pequeños.

La traducción es una variación de la de Silvina Ocampo.

un abrazo.

rubén m. dijo...

Qué bien está comunidad Emilyana. El poema es un prodigio, yo también hice una traducción, y ésta de Silvina Ocampo me parece muy lograda. El momento final del beso en la crisálida ("kissed my Chrysalis") es de una belleza desoladora y sublime.

Dickinson es la poeta de la hendidura, del lenguaje que se abre a lo más abismal, extraño y desconocido a partir de lo pequeño, lo ínfimo.

raúl quinto dijo...

rubén,

sí que es verdad que ese final penetra la corteza de las simples palabras, cosas como esa hacen de ED una locura de escritora. Podríamos hacer algún tipo de liturgia o misa negra para celebrar nuestra dickinsonmanía.¿no crees?

ana dijo...

para la liturgia celebrativa de emily dickinson mi piso está disponible y el gato rilke de monagillo.


esta lectura que todos estamos haciendo este verano dickinson ha creado una especie de fraternidad entre nosotros, una complicidad poética. en mi caso concreto, para mí ha sido muy especial releer a dickinson entre bosques de eucaliptos o frente al cantábrico o en un albergue para peregrinos lleno de arañas y de gente que susurraba en otros idiomas. dickinson me ha ayudado a adentrarme en el viaje, y ahora que no estoy viajando sino callada dentro de mis raíces leer este poema de dickinson también me ha servido para remover aún más estas raíces.

raúl quinto dijo...

ana,

algún rito de esos me suena haber hecho en pisos de Granada, pero en honor a Eliot que es otro de los que marcan. No me importaría hacer uan reunión de emilyanos y embriagarnos hasta el amanecer con la lectura de sus versos. Si además está Rilke presente ¡¿Qué más podemos pedir?!

Lola Torres Bañuls dijo...

Ese poema es precioso, en mayusculas.
Gran poema desde luego.

Un abrazo.

raúl quinto dijo...

Lola,

me alegra que te haya gustado, es fácil acertar poniendo poemas de Emly Dickinson.

:)

rubén m. dijo...

Estaría genial lo de la liturgia con gato incluído, además un servidor posee como cinco o seis traducciones de E.D. sin contar las suyas propias, que aún están muertas de risa en un mueble, y son las mejores de todas ;P

Viva el cisma emilyanense!

raúl quinto dijo...

Viva!

es cuestión de organizarse para un finde de estos.

ana dijo...

a partir de finales o mediados de septiembre, rilke y yo estamos ya quietecitos en granada, así que cuando gusteis estaremos encantados de recibiros

raúl quinto dijo...

amén.