viernes, 1 de mayo de 2009

FUNERAL DEL ANARQUISTA GALLI (Carlo Carrá)



Hoy 1 de mayo celebramos el funeral del movimiento obrero. Las banderas ensangrentadas decoran despachos en el edificio de los sindicatos. Los puños en alto son puños apretando billetes bajo la mesa. La luz, la música, el supuesto bienestar enmudece los cánticos. Ahora la consigna es el silencio. Ha muerto el anarquista Galli. Vivimos al otro lado de un espejo trucado, nadie va a dar un paso adelante, nadie va a arrojar un adoquín al escaparate: lleno de cosas inútiles que nos atan. Es lo que hay. 1 de mayo. Crisis mundial. Día de fiesta para no hacer nada.

27 comentarios:

Stalker dijo...

No hay dignidad posible en el trabajo. El discurso moral sobre la redención a partir del trabajo (que además rentabilizan siempre otros, que se lucran del sudor ajeno) ha generado muchos trastornos písquicos y ha truncado muchas vidas.

Yo me siento esclavo. No dispongo de mi tiempo y para sobrevivir tengo que trabajar casi todos los festivos. Hoy mismo, sin ir más lejos.

Y se siguen trayendo hijos esclavos al mundo. Inconcebible ceguera y perdón por la amargura. La vida es indigna y absurda, tal y como nuestra sociedad la plantea.

Quizá algún día nos toque romper escaparates. Pero habría que empezar por romper los barrotes que nos apresan por dentro: destruir los conceptos que han sembrado en nosotros el sistema educativo, los poderes fácticos, etc. Ideas perniciosas como que el trabajo es el vector principal que rige el destino del hombre. Que uno se define por su trabajo.

Contaré una anécdota personal para que se entienda bien lo que quiero decir: hace unos años trabajaba como mozo de almacén. Me levantaba a las cinco de la mañana y descargaba camiones. Siempre fui tratado de acuerdo a mi estatus laboral, como un peón sin voz que sólo cumple órdenes. Incluso en la familia, los amigos: parecía que trabajar con las manos era denigrante.

Me molestó siempre esa actitud.

En estos momentos trabajo delante de un ordenador y a veces soy profesor de cine (¡el año que viene, quizá también de novela!).

En cuanto cambié de trabajo noté cómo crecía la estima que se me tenía en mi entorno más directo, entre mis conocidos. Sigo siendo la misma persona cuando descargaba un camión que cuando explico a Antonioni.

Todo esto me molesta mucho. ¿Entendéis lo que quiero decir?

Estamos presos de ideas, conceptos y actitudes muy nocivos. Antes de romper el escaparate habría que desgarrar la crisálida.

Abrazos

Alice Cullen (Alba) dijo...

Dime que no eres mi profe coplero porque si no flipo...
Me temo que si eres el mismo Raul Quinto que yo conozco ¿verdad?

Joer profe, que pequeño es el mundo jajaja

Un abrazo!

raúl quinto dijo...

stalker, comprendo muy bien lo que dices: antes de ser un profesor trabajé en muchos sitios por cuatro duros (las mascarillas de la gripe porcina eran uno de las partes de mi uniforme)..

y lo que dices de romper antes la crisálida interior que los escaparates, no puedes tener más razón, pero es que una cosa va ligada a la otra.

La venda más obscena no está en los ojos si no e el estómago.

raúl quinto dijo...

ay, alba, con la brasa que os di con el movimiento obrero... guárdame el secretillo ;)

Andrew dijo...

En primer lugar, enhorabuena por el exitazo de la obra...

Totalmente de acuerdo con Stalker, hay trabajos en los que se gana lo mismo, incluso más, que en otros en los que se tiene mayor responsabilidad y presión (infelicidad) pero claro, cómo vas a ser aparcacoches pudiendo comerte los marrones como recepcionista de hotel¿?

Lo que dignifica de verdad es sorprenderse cada día a uno mismo, llegar a los detalles, romper la absurda geometría occidental...

raúl quinto dijo...

gracias, andrew.

y qué será eso de la dignidad...

Andrew dijo...

Buena pregunta..

rubén martín dijo...

La anécdota que cuenta Stalker sobre cuando era mozo de almacén es acojonante. Por lo demás lo de que el trabajo engrandece al hombre es de las frases más repugnantemente cínicas que conozco, no en vano en la puerta de Auschwitz ponía: "ARBEIT MACH FREI", el trabajo os hace libres.

Yo también me siento esclavo pero además tengo que dar las gracias, sinceramente, por la suavidad de mis cadenas. Aunque haya días que den ganas de coger una escopeta.

abrazos

Alice Cullen (Alba) dijo...

no te preocupes profe, SECRETO GUARDAO!!
;)

Ya ves, el movimiento obrero fue... genial jaja

por cierto, me tengo que comprar tu libro eh? es una cosa que tengo pendiente todavia

nos vemos el lunes :)

Hache dijo...

Stalker, a lo mejor habría que romper la crisálida y los cristales al mismo tiempo; espero que quien te despreció cuando trabajabas con las manos no tuviera más de cierta edad, porque si no iba a ser para encerrarlo y tirar la llave (o para hacerlo ministro de cultura...quién sabe). Hay que ser imbécil para no darse cuenta de que toda esta puñetera sociedad que se nos está vendiendo se sustenta en quienes trabajan con las manos, que dejen de trabajar los campesinos y los obreros y ya verás qué divertido...nos íbamos a reír mucho ¿eh?

Raúl, hablando de funerales, siento mucho lo de 'La Garúa'. Puta recesión...perdón, quise decir crisis.

Abrazos.

H.

raúl quinto dijo...

nos vemos por esos pasillos, alba, pasa un buen puente.

raúl quinto dijo...

rubén, qué puntillo socarrón que siempre tuvieron los nazis... el trabajo es una esclavitud y tal y cual, pero el nuestro es un trabajo extremadamente útil, eso ya quieras que no lo salva un poco, creo.

raúl quinto dijo...

hache,

yo espero que más que un funeral sea una criogenización, de veras.

Paqui Gerez dijo...

Muy buenas,Stalker, que anecdota tan al uso de esta nuestra sociedad.

En mi caso, fue lo mismo,por el hecho de trabajar con las manos, físicamente y levantarme a las 4 o 5 de la mañana, no se me tenía en cuenta, y parecía que era lo más rastrero que había.

Eso sí, después del tiempo, acomodada ya en mi silla de docente de historia, la gente y en general se me tiene mucha más estima, y parece que ahora si tiene importancia lo que hago.

Rompemos las crisálida y lo que queráis a pedradas, porque la ignorancia, estupidez del mundo no tiene limites, y nos amarra a nosotros mismos, a nuestro trabajo y a esta sociedad que nos engaña.

Besos

raúl quinto dijo...

paqui, tu molabas de frutera y también de profe, nadie te va a poder quitar la experiencia, el conocimiento y la perspectiva que esos trabajos te han dado.

Yo estoy orgulloso de haber trabajado con las manos (es una tontería, con un puntillo maoísta, pero en mi familia siempre se ha valorado más al currante tradicional que al que ¿trabaja? con el coco.

besos

Stalker dijo...

Veo que hay muchos casos similares al mío... me temo que sea algo generalizado. Es la vieja historia de siempre: las apariencias.

Está muy bien, Raúl, que en tu caso valoraran más el trabajo físico. En la mía también se valoraba. Mi padre es campesino y casi no sabe leer (tampoco le ha hecho falta para encontrar su lugar en el mundo). Quizá por eso tiene mucho respeto a los que no trabajan con las manos.

Oye, creí que te gustaba Celan. No has dicho ni pío...

Salud

raúl quinto dijo...

te intenté escribir un mensaje hace unos días y mi tarado internet no me dejó, ahora lo acababa de poner y justo al aprobármelo he recibido el tuyo :O

¿sincronicidad?¿mande?

Stalker dijo...

Sincronicidad total.

Me hace feliz compartir a Celan. Y brilla el sol. ¿Qué más podemos pedir?

Blogger me pide "perso". ¿Me estaré humanizando? ¿O es una denuncia a la "persona", a la máscara unánime?

raúl quinto dijo...

blogger tiene la culpa de la pandemia que se avecina...

Stalker dijo...

Me hablaron de un hombre que leyó a Raúl Quinto y murió esa misma noche... Saquen ustedes sus conclusiones...

ana dijo...

mi madre es limpiadora. yo he sido camarera en diversas ocasiones e incluso empleada de burger king -una vegetariana trabajando para el burger es algo fascinante. y recuerdo que cierto profesor llamado don miguel d´ors me preguntó si mis padres eran filólogos -supongo que le parecía extraño que una persona que leía libros por su cuenta no fuera hijo de filólogo, la casta de la filología a la que el propio señor d´ors pertenece, yo en ese momento pensé en la picaresca, en lázaro pero sobre todo en pablos el buscón y en como quevedo iba escupiendo palabra por palabra sobre su personaje.

el trabajo os hará libres. siempre me ha parecido una frase de una ironía sádica y también me parece que guarda cierta relación con las historias de pícaros qué maldita la gracia que tienen estas historias.

raúl quinto dijo...

aquí el que más o el que menos hemos tenido un pasado, y unos genes, obreros.

las clases sociales están casi diluidas, pero yo soy un clásico en eso, y desde pequeño me han inculcado el orgullo del trabajador, para bien y para mal. Es bueno, no perder la perspectiva del origen... digo así, pq se me acaba de ocurrir.

Tomás dijo...

Las clases sociales estarán todo lo diluidas que queráis, pero tiene su coña, hablando de ironías, que la clase obrera tenga que pagar ahora la factura del capital. Guasa y gorda.

Yo ahora, por razones anteriormente mencionadas en este blog, trabajo todos los días (y con gusto) para pagar la parte que me toca de esa factura.

raúl quinto dijo...

la verdad es que no tiene ni puta gracia,y es que el capitalismo sigue siendo un monstruo cuyo alimento sabemos a quiénes no deja nunca de engordar.

todo esto de la crisis no es sino un ligero escorzo del sistema para reacomodarse y seguir siendo igual.

Fackel dijo...

Stalker. Brillante tu sinceridad. Mi alter ego, que va para treinta y cinco años de trabajo en una fábrica y otros tantos de profesional universitario frustrado entiende lo que dices. Pero a mi sosias le ha traído al pairo el concepto que de él hayan tenido algunos. Se ha sentido igual de ennoblecido por este trabajo que si hubiera tenido otro más cualificado. Y además, la experincia acumulada. Y además las sorpresas que le ha deparado la vida.

Estoy con esa frase final, que es total..."Estamos presos de ideas, conceptos y actitudes muy nocivos. Antes de romper el escaparate habría que desgarrar la crisálida".

Eso, después hablamos. Yo a estas alturas ya no destruyo nada ahi fuera si no sé cómo construir. No estoy ni por la desesperación ni por la pérdida ni por generr más violencia. Que se rompan ellos, los causantes del caos de los hombres. Ya sabéis quiénes son. Pero la vida da tantas vueltas...

raúl quinto dijo...

bienvenido, fackel, pásate por aquí cuando quieras, este también es tu agujero.

Anónimo dijo...

La verdad es que no he leído todas las entradas, asi que lo que voy a decir es posible que ya haya sido dicho.
Siento Disentir, pero creo que el trabajo dignifica y es la base de todo lo que podemos crear.
Es una pena el grado de apropiación de los conceptos y de las invenciones que nos hacen libres por parte de la "cultura" capitalista.
Llevan siglos apropiandose de los mejores inventos, instrumentos e intelectos. Muchos de ellos útiles para el cambio, muchos de ellos la base de nuestra futura sociedad, SI LA NUESTRA, LA DE TODOS.
Pero esto no debe hacernos renegar de nuestros principios.
No me dejo de calificar de COMUNISTA o ANARQUISTA porque lo hayan demonizado, en todo caso intento cambiar esa vision.
Lo que quiero decir es que el discurso de "Si el trabajo dignifica, que se lo queden ellos" es gracioso y facil de pronunciar. Tan facil como gritar "Madero hijodeputa".
Pero a menudo no somos conscientes de que un cambio tan grande requiere sacrificios muy grandes y sobre todo esfuerzo y trabajo.
El trabajo es producir, producir para satisfacer nuestras necesidades. Que no nos lo cambien por un curro de mierda, en el que tengo que estar 8 horas y me escaqueo 5.
ES NECESARIO QUE TRABAJEMOS PARA NOSOTROS PARA QUE EL CARACTER DIGNO DEL TRABAJO SALGA A RELUCIR.

No suelo escribir en blogs y no quiero herir sensibilidades. Solo aportar.

Héctor Páez 24 Años