jueves, 31 de mayo de 2012

una fotografía de Edward Steichen

Se trata de un retrato de la deportista americana Katherine Rawls. Se trata de una fotografía tomada en 1934 por Edward Steichen para la revista Vanity Fair. De acuerdo, esos datos no nos sirven para nada ahora. Me sirve el equilibrio, me sirve el ángulo que traza el cuerpo con el trampolín, los brazos, me sirve el vacío brutal que lo rodea todo. Pienso en la belleza de ese equilibrio, en la serenidad previa al salto. Pienso en la violencia posterior, en la rotura del aire. Pienso que hay un momento en el que es más peligroso mantener un falso equilibrio que buscar el salto, aunque te arriesgues a la caída. No se trata de Katherine Rawls, ni de 1934 ni de las páginas satinadas de Vanity Fair. Se trata de lo que estamos dispuestos a hacer cuando notamos que la base del trampolín comenzó a arder, y al fondo no se ve la red ni el agua. Pero todo es posibilidad. Todo es salto ahora.

1 comentario:

Fran dijo...

Pienso en ello, y pienso también que quiero que nunca se acabe...

saludos