jueves, 6 de mayo de 2010

un poema de Wallace Stevens y una cita en Sevilla

Allí estaba, palabra tras palabra,
el poema que ocupó el lugar de una montaña.

Él aspiraba de su oxígeno,
incluso cuando el libro yacía del revés sobre el polvo, en su mesa.

le trajo a la memoria cómo necesitó
de algún lugar para seguir su rumbo,

cómo llegó a recomponer los pinos,
a trasladar las rocas, abrir camino entre las nubes,

para una perspectiva que sería perfecta,
donde él se consumase en una inexplicable consunción:

la exacta roca en donde sus inexactitudes
descubriesen, al fin, el panorama hacia el que había tendido,

donde pudiese yacer y, contemplando el mar,
reconocer su hogar, único y solitario.








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Espero no romper la magia del poema, sólo os informo de que el viernes a las 20:30h estaremos presentando la colección Troquel (donde ha salido Idioteca) de El Gaviero en la Feria del Libro de Sevilla (Antonio García Fernández, Alejandra Vanessa, Juan Manuel Gil, Germán Guirado...), hablaremos sobre nuestros libros y a la mañana siguiente leeremos poemas en la calle. Sería bonito saludaros.

3 comentarios:

ana dijo...

Realmente cojonudo :)

Me parece que Wallace Stevens plasma como nadie la unión entre realidad y palabra, la comprensión de la realidad y la materia misma de la realidad en la palabra, y este poema es un buen ejemplo de ello. Por eso yo diría que en Stevens las palabras son metafísica, sus palabras son los principios y fundamentos de la realidad, pero no de manera teórica, sino con vida y extensión, "El poema que ocupo el lugar de la montaña".

Espero que te vaya bien mañana en Sevilla. Me gusta mucho la imagen nueva de tu perfil, es perfecta para condensar en una imagen qué es Idioteca pero también para plasmar cómo es Raúl -esto último, aclaro, es, además de una verdad, un cumplido.

Un abrazo.

raúl quinto dijo...

ana,

Stevens tiene la capacidad de llamar al pensamiento en cada poema, son poemas con una densidad intelectual poco común, en muchos aspectos incluso adelantańdose a debates de la filosofía del lenguaje posterior. Este poema es muy significativo al respecto y deja a las claras lo que es (además de todo el fondo teórico y semiótico) que la poesía no es una glosa o un comentario sobre el mundo, sino que la poesía es mundo. El poema ocupa el lugar de la montaña, la realidad y la ficción, d la q tanto escribió este hombre... en fin, mejor dejarlo en lo que tú has dicho: cojonudo, así basta.


Gracias por el cumplido. Ya me dirás como va la lectura de libros robados ;)

Lucita dijo...

Ay que pena, Raúl, me pilla un pelin lejos Sevilla, pero seria estupendo poder asistir. ¡Que vaya todo muy bien! Ya he pedido Idioteca, estoy impaciente por leerlo.
"El poema de la mente en el acto de hallar
Lo que habrá de bastarle. No siempre hubo de hallar:
La escena era precisa: repetía
Lo que había en el guión.
Entonces el teatro
Cambiaba en algo más. Y su pasado era un recuerdo. "