sábado, 26 de julio de 2008

LA COLUMNA ROTA (Frida Kahlo) y DESINTEGRACIONES (Andra Rotaru)




Frida Kahlo es una de las pintoras más conocidas de la Historia, en parte por aspectos que poco tienen que ver con lo estrictamente pictórico: su leyenda, su vida y su infortunio. Hace unos pocos años se pudo ver un aceptable biopic donde Salma Hayek se ponía en su piel (que acudan a esas dos horas los que quieran un curso acelerado sobre las vivencias de la Kahlo, Diego Rivera, Trotsky y las vértebras rotas). El caso es que la pintura de Frida Kahlo mola, pero su vida y su mundo atraen incluso más. De esa doble fascinación, de la que también me acuso, viene el celebrar la publicación en España de En una cama bajo la sábana blanca (Bassarai, 2008), el primer libro de la poeta rumana Andra Rotaru que se convirtió en todo un pelotazo en su país. Me quito el sombrero ante Andra Rotaru y ante Bassarai por echarle valor y sacar esto a la calle, porque además resulta que es un libro de alta calidad poética, donde Andra se viste de Frida pero los poemas hablan, susurran, gritan ellos mismos.


DESINTEGRACIONES


en una silla de ruedas suspendo mis pensamientos,
los hago girar con llaves de hierro
que clavo en mi cuerpo para poder funcionar

es un carnaval de máscaras con doctores y cuchillos,
recortes en lencería oxidada
que erosionan el hueso

beso en la boca a carniceros
que trinchan la frescura
en una mesa gigante,
casi tan grande como el mundo

la vida atónita entre sábanas
es mímica
diaria

abro. inspiro, disimulo

tengo una relación íntima con el último soplo de la vida.
el último hombre me deshace
como a un reloj

dejo mi vida en un carrusel
que se cierra desde dentro

***

una muñeca de trapo baila el vals sobre mi esqueleto,
empuja tornillos en el plástico de mis brazos
que se abren como alas de bailarina.
mi cabeza se inclina en las líneas melódicas


soy un juguete desmembrado,
un buen juego
sobre el estante encima de la cama



[de En una cama bajo la sábana blanca, 2005]




7 comentarios:

Andra Rotaru dijo...

Dear Raul,
Thank you for your beautiful words about my book and about Bassarai. I think I had a great change to be discovered by them, and also my character, Frida, had the chance she deserved to be known in another way, by the public. Poetry and painting, all together without no boundary...

PS: Can you give me your e-mail?
Thanks again, Andra R.

raúl quinto dijo...

Wellcome to my home, Andra. Congratulations for your book and the traslation, I enjoyed very much reading it.

I am writing a e-mail in this moment!

Anónimo dijo...

Amigo Raul:saludos
Veo que te gust el arte y esta foto del cuadro- La columna rota - es impresionante,como ela Frida encarna su dolor y su soledad- gracias amigo

raúl quinto dijo...

Frida es como un escalofrío.

raúl quinto dijo...

Para los que queráis saber más sobre este magnífico libro de Andra Rotaru os copio la reseña que Jaime Siles ha hecho para ABCD.
---
«Collage» de tiempos pintados

La base de la lírica no es tanto el lenguaje como la persona poemática. Esquilo lo supo muy pronto, como lo demuestra el monólogo del guardián con que su Agamenón se inicia. Plauto y Catulo, también; Ovidio le añadió una representación icónica casi cinematográfica; los trovadores le dieron una coloratura más moderna; Browning, una modulación casi actual, que recogieron -cada cual, a su modo- Pound, Pessoa, Cavafis, Cernuda y Borges, que son quienes más avanzaron en la investigación de la persona poemática, que Yeats había trabajado en lo que tiene de lirismo dramático y que Jaime Gil de Biedma convirtió en drama de la identidad.

Andra Rotaru (Bucarest, 1980) utiliza la figura de la mexicana Frida Kahlo como máscara para decir -o hacer decir- cosas que tal vez no se atrevería a -o no podría- decir de otro modo. La voz que habla en los poemas es la de Frida Kahlo -o mejor: la de la mímesis de la pintora Frida Kahlo, que tampoco es la misma que la de la realidad sino una ficción de ella en el sentido que la Poética de Aristóteles le daba, y en cuya boca pone declaraciones como ésta: «Soy una mestiza con uvas / desvanecidas en cuadros pintados / en un espacio vegetal».

El primer poema, titulado «Genealogías», adelanta la clave de lectura; «Apodos», el segundo, describe su método, que el resto del libro no hace sino desarrollar dentro de un espejo en el que la visión y lo visto se deforman como la historia en el discurso fragmentado, pero no interrumpido, que la narra.

Tormentosa personalidad. Una realidad, más onírica que suprarreal, conforma la geografía interna de este libro, en el que la materia analizada no es el mundo sino una compleja, tormentosa y atormentada personalidad, que funciona como correlato objetivo y a la vez como yo analógico. Todo ello, rodeado por un clima de ensoñación que recuerda el de la pintura metafísica de maniquíes articulados de Giorgio de Chirico y la fotografía de tiendas y objetos de ortopedia de Herbert List.

Expresionistamente visionaria, la poesía de Andra Rotaru analiza -como la pintura de Frida Kahlo- más la conciencia que la realidad, o la realidad en lo que ésta tiene de conciencia, que es lo que hace que la imagen se convierta en visión: visión -hay que aclarar- distinta del sentido y, por ello, visión otra de la realidad. Conciencia, pues, como paisaje que tematiza «el lugar de la desgracia» y que el poema titulado «Yesos de flores» explica en su totalidad.

La belleza del feísmo informa la poética de esta escritura que linda con algunos rasgos de Rimbaud, de Lautréamont y del surrealismo, pero con los que no se llega nunca a identificar porque -como expresa muy bien la voz de la protagonista poemática- su intento no es formular una estética sino «superar las fronteras del mundo».

Marius Chivu subraya tres ejes temáticos: «La alteración, la obsesión corporal y la feminidad alienada», derivadas de «un cuerpo sin características, transformado en una curiosidad mecanomorfa» y envuelto en una arquitectura de metal, que traduce todo en manchas de linfa e impresiones y que está abierto al amplio abanico de la sexualidad, que aquí es una alusión constante que no difumina ni oculta sus referentes.

El carácter orgánico -y acaso demasiado mecánico del libro- experimenta una significativa y lograda variación en «El suicidio de Dorothy Hale», en el que el exterior urbano y el interior del personaje que presta su voz poemática convergen en una adecuación tonal y lingüísticamente muy perfecta, a la que el habla proporciona tanta verosimilitud como singularidad: «A los 33 años ya no hay más tiempo para conquistas rápidas».

Cargas de profundidad. «Todos los lunáticos» -que participa de un clima similar al que, en la versión de Eurípides, el cinismo de Jasón creaba en el alma de Medea- transforma una situación en apariencia trágica en otra, claramente cómica, por las cargas de profundidad de su ironía y su sometimiento voluntario al «juicio masculino de Dios».

Andra Rotaru ha conseguido con su primer libro lo que otros no consiguen ni con cien: despertar un justificadísimo interés entre los lectores y la crítica. ¿Por qué? Porque aquí monólogo dramático y escenografía icónica y plástica sirven de cauce a una poesía de técnica ecfrástica en la que la posible subjetividad de la perspectiva se subordina a lo objetivo de la situación.

Albert dijo...

¿Por qué no se cita en ningún momento al traductor de estos poemas? ¿Acaso no se debe a su trabajo el que podamos leerlos en castellano? ¡Traductores "visibles" ya! (por dignidad).

Andra Rotaru dijo...

Dear Albert,
the book was translated by a team of friends: Adelina Butaciu (Ro), Luiza Maria Icriverzi(Ro) and Borja Pujol Lopez Araquistain(Es), under the supervision of a mexican writer, Daniel Gonzales Duenas. Most of them were travelling around South America during this, so the story of the book can be completed with little and beautiful "landscapes". (I`d tried in the first place to translate this book with the help of a professional translator, and also a native speaker of Spanish, but the book looked horrible, so I took my risks and went on with my team of friends.) It`s strange how poetry can be transformed by inner feelings and experience.

Thank you for your comment, it is a fair one:)