viernes, 17 de diciembre de 2010

DAS WEISSE BAND

En el puesto 7 coloqué una película mucho más reciente: La cinta blanca (Haneke, 2009), una obra que nos reconcilia con la idea de que todavía hay gran cine por venir. Una obra maestra de un maestro moderno, Michael Haneke, autor de algunas de las películas que más me han motivado e influido en mi vida. Funny Games o El Vídeo de Benny son tratados sobre la violencia y el mal desnudo, visto con ojos de entomólogo y frialdad de microscopio, algo así he querido hacer muchas veces con mis poemas (ahí quede como intento La flor de la tortura). Sin embargo en La cinta blanca Haneke llega a una suerte de clasicismo formal tremendo que hace que su incursión en las entrañas de la maldad sea más despiadada y efectiva que nunca. Esta película no es una alegoría del horror nazi, como tantas veces se ha dicho, quedarse en ese detalle (figurado además) sería mirar demasiado al tópico, no, La Cinta Blanca es la disección de un corazón podrido. "Abandonad toda esperanza" se advertía en la entrada del infierno de Dante, ese cartel cuelga ahora del pecho de la especie humana. Es duro, es posiblemente verdad. Como ejemplo esta escena, una de las muestras de violencia psicológica más brutales que haya visto nunca. En fin. El amor de un padre es siempre infinito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hno a pesar de la conexion no me ire de aqui sin tu permiso quiero decir hasta que escriba esto
entrada necesaria e inquietante, mas aún y aunque se pueda discrepar justa para aprehender el sentido ultimo de los dias estos que vienen ahora


bueno que es una peli pendiente yque vere esta claro
es verdad esa pregunta es onuietante y la mirada del chaval lo explica casi todo
maravillosa y necesaria mas por lo que no se dice que por lo dicho.

genial hno escrutador de imagenes y entómologo infinito del ser.besotes adolfo

ana dijo...

Para mí "la cinta blanca" es una película desigual. Tiene escenas brutales, como la que tú traes aquí, escenas por las que merece ver la película. Pero también hay otras cosas que me irritaron bastante, por lo poco arriesgado y tópico, como la voz del narrador. Prefiero el Haneke de Funny games, La pianista o Escondido. El video de Benny aún no lo he visto, pero le pondré remedio en esta semana. Un abrazo y gracias por traernos tu historia personal del cine.

raúl quinto dijo...

adolfo,

la película es dura y puede hacer que tiemble algún tabique, espero que te guste.




ana,

bienvenida aquí, al interior del vértigo. Yo me declaro fan fatal de Haneke, y por supuesto de Funny Games (original) cuyo visionado fue una de las experiencias más brutales que haya tenido nunca, como esas películas que nombras donde la mirada es fría, helada, y por eso sobrecoge. Difiero de tu apreciación de La cinta blanca, para mí es la más perfecta de sus películas, y precisamente porque Haneke se pone el traje de clasicista y usa los recursos típicos del cine clásico para contar sus obsesiones malsanas, es salvando las distancias como Una Historia Verdadera para Lynch, con la diferencia de que aquí la historia no ofrece treguas. La factura de esta película es impecable, y aunque pueda ser un argumento demasiado formalista, para mí es importante. En fin, creo que está película sí que tiene el aliento de larga duración, de clásico, que le falta a otras de sus grandes películas. Creo.

Lo de Benny remédialo, porque es otro salto a lo oscuro.

saludos.