miércoles, 18 de abril de 2012

El Diluvio, de Luci Romero.

La editorial Amargord acaba de publicar el nuevo libro de Luci Romero. Ella es mi amiga y para mí fue un placer escribir el prólogo de El Diluvio, que podéis leer a continuación:



AL PRINCIPIO FUE LA LLUVIA


La Biblia cuenta que un dios quiso purgar el mundo de pecado anegándolo de lluvia, que sólo permitió sobrevivir a un hombre puro y su familia, y que de ahí desciende su pueblo elegido. La idea del diluvio destructor y regenerador se repite en otras muchas mitologías. De alguna manera forma ya parte de nuestro inconsciente cultural, y Luci Romero se inserta deliberadamente en esa corriente, pero para subvertirla con un giro inquietante y pleno de potencia poética: en mitad del diluvio, la sed.


Este libro no está escrito por aquellos que sobrevivieron al diluvio, está escrito por esos otros que fueron atravesados por la lluvia hasta la desaparición, y que entre tanta agua no pudieron sentir otra cosa que sed. La sed, la soledad, el abandono, el exilio, la fiebre. Y la más pura rebelión. Porque ante la inevitabilidad de las cosas Luci Romero dice que no. Dice que la inercia no funciona, que todos los muros acaban cayendo. Que se puede romper con las manos el espejismo del desierto. Sobre todo eso habla El diluvio. Es un libro hecho de lluvia y sed, cargado de una violencia soterrada y sorda que no es otra que la de la pasión y la perplejidad ante el dolor y su cura, de imágenes poderosas que se clavan como agujas, de música rota y silencios densos. Esto es lo que vamos a encontrarnos a lo largo de este libro, cada vez más empapados de su agua envenenada. Luci y sus infinitos trajes, y sus ojos también infinitos, contando historias y viviendo personajes hasta quedarse desnuda bajo la lluvia, frente a la sed.


Esto no es un relato bíblico , es otro tipo de mito mucho más salvaje y definitivo. Esto es una muestra ineludible de aquello que siempre sobrevive a los diluvios, con dios o sin él. Esto es poesía, y no olviden que puede doler.