sábado, 6 de febrero de 2010

PRINCIPIOS DE ECONOMÍA POLÍTICA (Karen Knorr)


La obra es precisa. Ya saben lo que es hoy una obra de arte objetual: básicamente la imagen, el título y el inconsciente cultural en el que nadan o se ahogan nuestros cerebros. Karen Knorr no se va por las ramas, es directa sin deja de ser sutil, sin dejar de hacer arte de la sugerencia. Pongamos que yo la veo como un puñetazo enrabietado, la mano que asesta el golpe luce un guante de terciopelo blanco. No hay una gota de sangre, no se escucha apenas el golpe. Pero todos los huesos se rompen, dentro del guante. Digamos que también pienso en la Antigua Roma y su política explícita, iban de cara hasta en la traición. La corrupción era una sutileza necesaria y consabida. Pero ahora. Ahora también esta fotografía es una toma a escala de la situación, tal vez la más realista posible. La alta política, la macroeconomía. La crisis, sus ciclos bumerán. Llámalo capitalismo si quieres, llámalo el juego del poder real si lo prefieres. Yo prefiero llamarlo Ser Humano.

5 comentarios:

Enrique M. dijo...

Devorar hasta el hueso.
Aprovechar hasta la degeneracion.

El cuadro tiene algo de Chirico en primer plano, o, quiza de forma mas concreta, de Delvaux.

El cuervo y la calavera, lo mas diminuto del cuadro, superando infinitamente en tamaño a esas columnas titanicas.

Un saludo

adolfo dijo...

si hermano, esta es la tristecondicion humana! per fecto ejemplo grafico!muy bueno

raúl quinto dijo...

Enrique,

te doy la razón en las analogías: De Chirico y Delvaux, del uno esos espacios arquitectónicos monumentalmente infinitos y del otro la iconografía descarnada. Hasta el hueso, sí señor.




Adolfo,

triste, sí, pero terriblemente humano.

ana dijo...

De momento, prefiero llamarlo capitalismo: para conservar la duda sobre si el ser humano es capaz de llegar a una bondad no marginal sino general. Si no conservamos al menos la duda de que las cosas podrían ser de otra manera, qué nos queda.

Los títulos de los cuadros o fotografías a veces son muy interesantes por la operación de intersección que crean en nosotros: uno se sumerge por ejemplo en un cuadro de Magritte, ya lo está sintiendo, ya te sumerge en un puzzle, pero cuando escuchas el título todo se multiplica.

Un abrazo.

raúl quinto dijo...

ana,

la degradación político-moral del poder es anterior al capitalismo, por lo que a lo mejor yo mismo me equivoco hablando de "degradación", como si hubiera existido alguna vez una Arcadia... el caso es que creo que has dado en la clave al citar los márgenes: allí es donde se depositan todas nuestras beunas intenciones, y sí, hay que ensanchar los márgenes, claro que sí.


Citando a Magritte ya te has ganado mis simpatías por unas semanas más. Así que no puedo más que mandarte un sonoro abrazo.