sábado, 13 de marzo de 2010

una fotografía de Shirin Neshat


La escritura es una forma de defensa, es una piel, una telaraña, un cortocircuito en los sistemas del poder. La escritura es una forma de opresión, el lenguaje nos tiraniza. Las palabras descienden jerárquicamente de los poderosos, los que atan, los que obligan a ocultar la cascada de cabellos, la silueta de diosa. Las palabras son instrumento de los cielos. Las palabras son de carne y tierra. Ella es sólo un cuerpo. Su mirada es un instrumento quirúrgico. El fusil es el eje de simetrías de su mundo: a este lado la violencia, al otro el color del agua. La escritura coránica. La escritura en las paredes del pozo. La escritura y el fusil. Los ojos. Retratos de Irán. Pero me resisto a dejarlo ahí. La escritura en este blog. El fusil de este blog. Los ojos de este blog. Descargados. Algo me dice que el color negro de la fotografía está hecho a base de pólvora.

10 comentarios:

Stalker dijo...

Me pregunto qué hay a uno y otro lado del fusil de este blog. Me gustaría situarme en el lado donde no hay palabras sino animales: bramidos, incandescencia, dulce sopor. Quizá es el lado que ejerce la violencia, minuciosamente. ¿Qué escritura vela tu fusil? ¿Qué escritura re-vela?

(Están paraíllos los blogs, parece...)

raúl quinto dijo...

stalker,

el lado de los animales siempre es tuyo, desde el perro de tu avatar hasta los búfalos que siempre te acompañan. El fusil de este blog lleva balas de fogueo,mucho ruido y pocas nueces, aunque a veces, noto como la pantalla se agrieta levemente y mana una pequeña gota de sangre. Seguramente otra palabra más.


Mi blog sigue su ritmo, a veces hay una diminuta avalancha de comentarios seguida de una racha en la que caen con cuentagotas. Hasta ahora sigue teniendo sentido hacer esto, cuando vea que ya no me divierte pues le echo el candado y a escribir en las paredes.

rubén m. dijo...

Poderosa la foto y muy afilado el texto, como de costumbre. La mirada no tiene velo y asusta tanto como el fusil. La doble presencia del lenguaje, cárcel y ruptura.

El mundo blog está algo quieto últimamente, aunque Stalker con sus 117 comentarios sobre Maillard no parece la persona más indicada para afirmarlo... :P Rachas, supongo.

Maria dijo...

¿porqué no rellenar esta de palabras simétricas?

raúl quinto dijo...

rubén,

son rachas, modas, cambios de viento. Imagino que cada uno le saca a brillo a su propio fusil en espera de que se abra la veda... los fieles viejos seguís viniendo.




maría,

sé bienvenida con tus palabras simétricas, tus ojos simétricos, a este vértigo abosolutamente asimétrico.



saludos-

Stalker dijo...

Hostia, Rubén, pues es verdad, no soy el más indicado para señalar eso... ;)

Bien es verdad que me hubiera gustado que te lanzaras más a fondo, ha sido una entrada muy importante para mí,

otra vez será,

abrazos

ana dijo...

Hacia dentro o a fuera. A veces me encuentro más sentido dentro. Otras fuera. Lo importante es encontrar sentido, obtener, sea en el lugar que sea. Sí, está bien que tu blog siga su ritmo, el suyo, ninguno impuesto.

Un abrazo fuerte.

raúl quinto dijo...

juraría haber contestado ayer, pero el agujero negro de blogger ha vuelto a hacer de las suyas.


decía a stalker que su blog tiene muchos y muy apasionados comentaristas, que tiene una salud envidiable y que debía estar orgulloso de las presencias más que de los posibles ausentes... y dije algo también acerca de la pequeñez y tenía mucho sentido.





ana,

tú también sigues tu ritmo, y así debe ser, nunca hay que sentirse obligado a. me alegra verte por aquí.

Leonardo dijo...

Me inquieta esta foto, entre dos aguas, porque podría servir para cualquiera de los fusiles y en esto radica, para mí, su fuerza. Los fusiles, aunque disparen palabras, siempre serán necesarios, porque los otros (todos aquellos que de alguna forma aspiran a imponer su forma de pensar al mundo entero y los hay de todos lados)nunca abandonarás las armas. Esta semana me encontré esta frase, que tu también dices aquí :
"On croit penser, on est pensé par certains mots". Henri Meschonnic
Saludos

raúl quinto dijo...

Leonardo,


prefiero siempre un fusil que dispare palabras, aunque estos sean a veces más peligrosos que los que disparan balas. Las palabras nos piensan, ¿no? quiere decir más o menos esa frase, pues si es así, estoy de acuerdo, somos fruto del lenguaje, somos lenguaje al cabo.


saludos.