lunes, 9 de enero de 2012
Una noche con Sergio Leone
miércoles, 30 de noviembre de 2011
POEMA DEL FEO- Banderín sobre EL BUENO, EL FEO Y EL MALO.
El Feo
Me llamo Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez y trafico con mi muerte.
Y lo hago porque la muerte es una estrella de arena que vive dentro de las monedas.
Y sé que la belleza es hermana del miedo.
Me llamo Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez y soy el hombre ahorcado mil veces.
Y las cicatrices de mi piel forman un laberinto de tiempo roto del que nunca podré salir.
Y sé que la belleza en el desierto no es nada.
Me llamo Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez y tengo todas las respuestas.
Y la palabra traición como un templo bajo el agua, y la palabra oro como una diosa ciega.
Y sé que la belleza no tiene balas.
Ni un corazón de alabastro.
Ni agallas.
Me llamo Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez y este revólver también soy yo.
domingo, 30 de enero de 2011
Idioteca en Madrid / Idioteca en El Síndrome Chéjov
Eso el martes. Mientras tanto os dejo un capítulo del libro que ha salido en El Síndrome Chéjov, ese blog que lleva Miguel Ángel Muñoz y que es indispensable para saber qué ocurre con el relato corto en este país. Ya, Idioteca no es relato corto; y algo de eso explico al comienzo de la entrada. Luego viene El limón de Itten, tal vez mi fragmento favorito del volumen. Si te apetece leerlo pincha AQUÍ. Espero que lo disfrutéis y espero que eso acabe convenciendo a alguno que otro de asomarse por Traficantes de Sueños
sábado, 4 de julio de 2009
ÁLVAREZ (Miguel Ángel Muñoz) con un apunte aún más breve de la noche (2)
El vídeo que os he puesto no tiene nada que ver con Chus, pero oye, que así fue toda la noche. Eso sí, espero que os haya gustado, el amor siempre establece sus espacios. Y ahora sí que os dejo con el texto-homenaje de Miguel Ángel a Chus Lampreave.
ÁLVAREZ
Te mereces muchos homenajes, Chus. En Amanece,que no es poco haces de madre de negro catecúmeno y suicida, que heredó de ti tu buen fondo, y al que nunca dejas las llaves del portal para que entre en casa al volver de noche, a pesar de que el niño ya haya cumplido los cuarenta. No es cosa tuya, no, claro que no, sino más bien del tío Pedro, que tiene sus manías de susto a diario cuando ve a Nge Ndomo, y a estas alturas ya no va a cambiar. Ni el tío Pedro, ni tampoco Nge. Eres, como todos los vecinos del pueblo, asidua a misa y vistes con gorrilla gris de aceitunera a tiempo parcial. Interpretas como siempre, con esa naturalidad con la que pronuncias las frases, como de sobrada, con intención y sarcasmo, pero con su puntita de ternura, aunque hay que reconocer que Cuerda no te dio aquí un papel muy lucido, para todos los que te hemos visto de portera, pescadera, abuela cegata o simplemente Chus. La verdadera chica Almodóvar. Porque tu mejor papel, siempre, ha sido el de Chus haciendo de Chus. Así te queremos, como si fueras la tía loca de la familia, que anda como vaca sin cencerro. Por eso nunca te han dado premios. No se premia a quien es como es, porque sí. Al fin y al cabo, querida Chus, todos somos contingentes, y sólo tú eres necesaria.
Miguel Ángel Muñoz
martes, 30 de junio de 2009
esta noche que no es poco
Si os atrevéis a ver el vídeo doce veces seguidas romperéis el plano de esta realidad y entrarán por la fisura vete tú a saber qué bestias veraniegas. Suerte.
viernes, 13 de junio de 2008
WALTER (Miguel Ángel Muñoz)
(Aquí debería ir, pero no lo he encontrado en la red, aún)
Entonces subió el escritor Miguel Ángel Muñoz a leer su texto sobre Walter. Muñoz es un notable relatista, recomiendo desde aquí su libro El síndrome Chejov (Páginas de Espuma, 2006) y su blog homónimo donde uno puede encontrar cosas interesantísimas sobre el relato corto y otras historias. Miguel Ángel subió, puso a parir a Wenders y llenó de flores París, Texas. Y después leyó su Walter.

WALTER
¿Qué hay allí lejos? No hay nada. ¿Es que no te fías de mí? Nada, Travis, no hay recuerdos ni posibilidades, ni sombras de mujeres velando tu sueño. Tienes que desandar el camino, Travis, vestirte de nuevo y quemar esos andrajos. Se siente uno bien con ropa nueva, ya verás. Atravesaremos el desierto de Mojave, nos moveremos por carretera, lo haremos a tu manera, seguiré tus pautas. Y conocerás a Hunter. Hoy hablé con él, desde la gasolinera. ¿No te acuerdas de tu padre? ¿Ni un poquito? Le voy a llevar a casa, le comenté. No me atreví a que te pusieras al teléfono. Aún no estás preparado. ¿Qué puedo decirte, Travis? Hago anuncios, vallas publicitarias, imágenes de imágenes. Sé que siempre me has considerado muy distinto a tí, muy otro. Y lo somos, ambos somos muy otros. Pero a mí no me importa. Te llevaré a casa, a mi casa, donde estamos los tuyos. Puedes escaparte mil veces de mi lado, pero acabaré llevándote al lado de tu hijo, de mi hijo.
¿No dices nada?
Travis, soy tu hermano. Puedes hablar conmigo. Estoy harto de hablar solo.